El vino contado a través de experiencias.

Últimos comentários

Nenhum comentário para mostrar.

En la antesala de septiembre, el Círculo de Cronistas Gastronómicos y del Vino de Chile realizó la 23ª edición de uno de sus concursos más tradicionales. Una maratónica jornada de degustación a ciegas reunió a cronistas, chefs, periodistas y comunicadores para evaluar una de las preparaciones más representativas de nuestra gastronomía criolla.

Septiembre se acerca y la empanada de pino vuelve a ocupar un lugar protagónico en las mesas chilenas. Es también el momento en que restaurantes, panaderías, amasanderías y pequeños negocios comienzan una intensa producción para responder a una tradición que alcanza su mayor expresión durante nuestras Fiestas Patrias.

Este sábado 29 de agosto tuve la oportunidad de vivir desde dentro una jornada dedicada precisamente a reconocer esa tradición: la 23ª edición del Concurso de la Mejor Empanada de Pino del Gran Santiago, organizado por el Círculo de Cronistas Gastronómicos y del Vino de Chile. El certamen contempla una evaluación a ciegas de empanadas compradas anónimamente en distintos puntos de la Región Metropolitana.

Una maratónica jornada de degustación

Llego temprano al Restaurant Ana María, ubicado en Club Hípico 476 lugar escogido para desarrollar la evaluación. Me recibe Pilar Hurtado, presidenta del Círculo de Cronistas Gastronómicos y del Vino de Chile, quien antes de comenzar me explica cómo funciona un proceso.

“Hola, Christian. Te voy a mostrar cómo trabajamos el proceso del concurso. Son degustaciones a ciegas, donde cada cronista compra de manera anónima empanadas de distintos lugares. Luego se les asigna un número para que nadie conozca su procedencia y comenzamos la evaluación. Cada uno entrega su puntuación y finalmente se realiza una tabulación con todos los resultados”.

Degustación

La metodología es parte fundamental de la credibilidad del concurso. Las empanadas no son enviadas ni presentadas por sus productores. Son compradas previamente y de manera anónima, para posteriormente ser codificadas y sometidas a la evaluación del jurado sin revelar el establecimiento del cual provienen.

Comienza entonces una extensa degustación en la que cada detalle cuenta. Observamos la masa, su horneado y consistencia; el pino, su punto de cocción, sazón y jugosidad; además de la proporción y armonía de los ingredientes y el equilibrio final de la preparación.

Una mesa de cronistas, chefs y comunicadores

A medida que avanza la jornada también aparece uno de los aspectos que más valoro de esta experiencia: compartir una mesa con grandes colegas dedicados desde distintos ámbitos a comunicar y poner en valor la gastronomía chilena.

Chefs, periodistas, comunicadores y cronistas nos encontramos frente a una misma preparación, pero cada uno aporta experiencia, conocimiento y una mirada particular.

Y no es una tarea sencilla.

Después de probar varias empanadas, mantener la concentración se vuelve fundamental. Una masa correctamente horneada, la cocción de la cebolla, el equilibrio del pino, la cantidad de carne, la sazón o la jugosidad comienzan a marcar diferencias.

Cronistas gastronómicos

Todo se registra individualmente y cada puntuación pasa posteriormente al proceso de tabulación.

Es una jornada extensa, metódica y profesional, donde la conversación entre colegas también permite reflexionar sobre el patrimonio gastronómico que representa esta preparación.

Los Lobos de Ita se queda con el primer lugar

Después de esta verdadera maratón llega finalmente el momento de conocer los resultados.

La Mejor Empanada de Pino del Gran Santiago 2026 fue para Los Lobos de Ita, de La Florida. Su empanada consiguió además una segunda distinción al obtener el reconocimiento a la Mejor Relación Precio-Calidad, con un precio informado durante el concurso de $3.000.

El segundo lugar correspondió a La Violette, de San Miguel; el tercero fue para Don Guille, de Santiago Centro; y el cuarto lugar para Betty Delicateces, de La Reina.

Recién entonces los números que tuvimos durante horas frente a nosotros comienzan a transformarse en nombres.

Y eso permite entender el valor del procedimiento: cada empanada tuvo que llegar al resultado exclusivamente por aquello que encontramos al cortarla y probarla.

Las empanadas Ganadoras

23 ediciones poniendo en valor una tradición chilena

El concurso se desarrolla desde 2004 y ha logrado instalarse como una actividad tradicional en la antesala de septiembre. Son ya 23 ediciones convocando a especialistas para evaluar y reconocer una preparación profundamente vinculada con nuestra cultura gastronómica.

En 2026, además, esta experiencia se extenderá fuera de Santiago con la participación del Círculo en los concursos de empanadas de Casablanca y Curicó, programados para los días 2 y 4 de septiembre, respectivamente.

Al terminar esta maratónica jornada me voy satisfecho.

No solamente por haber tenido la posibilidad de degustar algunas de las mejores empanadas seleccionadas para esta edición, sino por comprobar que una actividad dedicada a nuestra cocina criolla puede desarrollarse con metodología, independencia y profesionalismo.

Equipo círculo de cronistas gastronómicos

También resulta importante ver la potente cobertura de prensa que genera el concurso. La gastronomía chilena necesita estos espacios: periodistas, cronistas, chefs y comunicadores hablando de nuestros productos, de nuestras recetas y de quienes trabajan para mantenerlas vigentes.

Enaltecer nuestra gastronomía criolla también pasa por comunicarla y entregarle visibilidad.

Coordenadas:

Los Lobos de Ita (mejor empanada)
Andalién 7399, La Florida
Instagram: @empanadaslobosdeita
Teléfono: +56 9 5879 2170
Precio informado en el concurso: $3.000

Restaurant Ana María
Santiago, Chile
Lugar donde se desarrolló la degustación @anamaria_cocina

CATEGORIES

Enogastronomia

Comments are closed