El vino contado a través de experiencias.

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Chile será por primera vez anfitrión de la ceremonia internacional de The 50 Best Vineyards, que se realizará el 18 de noviembre en Viña Don Melchor, perteneciente a Viña Concha y Toro. El encuentro reunirá a referentes mundiales del vino y el turismo en Pirque, un territorio que conserva parte de la historia de las primeras experiencias enoturísticas de nuestro país.

El próximo 18 de noviembre, Chile recibirá por primera vez la ceremonia internacional de The 50 Best Vineyards 2026, uno de los encuentros más relevantes del enoturismo mundial. El escenario será Viña Don Melchor, perteneciente a Viña Concha y Toro, donde se reunirán representantes de destacadas bodegas, especialistas en vino, gastronomía, hospitalidad y turismo, además de medios de comunicación internacionales.

La elección tiene un significado que va más allá del reconocimiento a la industria vitivinícola chilena. El lugar escogido guarda una historia que comenzó mucho antes de que las visitas a las viñas se convirtieran en una actividad turística organizada.

A solo 40 minutos de Santiago, a orillas del río Maipo y con privilegiadas vistas a la cordillera de los Andes, se encuentra Pirque, una comuna de tradición agrícola y vitivinícola que forma parte del territorio del Alto Maipo. Sus caminos rurales, antiguas casonas, jardines y viñedos conservan la identidad de un valle donde el vino ha acompañado la vida de distintas generaciones.

En este paisaje se encuentra la histórica casa de Melchor de Concha y Toro, rodeada de jardines y árboles centenarios. Su patrimonio arquitectónico, junto con la tradición vitivinícola del lugar, forma parte de una historia que permite comprender cómo comenzaron a desarrollarse algunas de las primeras experiencias vinculadas al turismo del vino en Chile.

Pirque y los primeros pasos del enoturismo chileno

Durante gran parte del siglo XX, las viñas eran principalmente lugares de producción. Sus instalaciones no estaban abiertas regularmente al público y conocerlas era una experiencia reservada a invitados especiales, distribuidores y clientes.

Sin embargo, mucho antes de que se hablara de enoturismo, Concha y Toro ya recibía visitantes nacionales y extranjeros interesados en conocer los viñedos, recorrer los jardines de la casona y descubrir cómo se elaboraban sus vinos.

Alejandro Hernández, destacado enólogo chileno, académico y expresidente de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), recuerda haber acompañado personalmente algunas de aquellas visitas durante las décadas de 1970 y 1980.

“Viña Concha y Toro ya recibía visitas con especial entusiasmo en conocer cómo se hacía el vino y recorrer los jardines de la casa de Don Melchor. Tanto clientes nacionales como también internacionales. Recuerdo haber acompañado a visitas de Europa en los años 70 y en los 80 antes de su apertura a visitas turísticas”.

Su testimonio permite recuperar una etapa poco conocida de la historia vitivinícola chilena. Antes de que existieran las rutas del vino y los centros de visitantes, ya había personas interesadas en conocer el origen de los vinos, recorrer las bodegas y compartir con quienes estaban detrás de su elaboración.

Casa Don Melchor- Pirque

Aquellos encuentros nacían principalmente de las relaciones comerciales y la hospitalidad, dos elementos que posteriormente se convertirían en parte esencial de las experiencias enoturísticas.

En 1992, Concha y Toro abrió sus instalaciones de Pirque al público, iniciando una nueva etapa que incorporaría progresivamente recorridos patrimoniales, degustaciones y experiencias vinculadas a la cultura del vino.

Ya en los años 90, otras regiones vitivinícolas también comenzaron a organizar sus propuestas turísticas. La creación de la Ruta del Vino de Colchagua en la década de 1990 representó otro hito en el desarrollo de una actividad que hoy forma parte importante de la oferta turística chilena.

Más de tres décadas después de aquella apertura, Concha y Toro ha desarrollado una propuesta que integra patrimonio, arquitectura, gastronomía y experiencias vinculadas a sus vinos. El Centro del Vino, inaugurado en 2025, representa una nueva etapa en esa evolución.

Por su parte, Casa Don Melchor ofrece una experiencia en torno a la historia y el origen de uno de los Cabernet Sauvignon más reconocidos de Chile, elaborado a partir de viñedos situados en Puente Alto, en el Valle del Maipo. Sus jardines centenarios, la arquitectura de la casona y ahora su reciente propuesta gastronómica permiten conocer otras dimensiones de un vino cuya identidad está estrechamente relacionada con el territorio.

Chile abre sus puertas a los expertos internacionales

La realización de The 50 Best Vineyards en Pirque representa una oportunidad para mostrar cómo ha evolucionado la industria chilena. Durante décadas, el país construyó su reputación internacional principalmente a través de las exportaciones. Hoy, el enoturismo permite que los consumidores viajen hasta el origen de los vinos y conozcan personalmente sus paisajes, tradiciones y productores.

Isabel Guilisasti, vicepresidenta de Vinos Finos e Imagen Corporativa de Viña Concha y Toro, destacó el significado de recibir este encuentro:

“Que Chile sea el país anfitrión de The 50 Best Vineyards 2026 constituye una señal muy positiva para la proyección internacional de nuestra industria vitivinícola y turística. Durante los últimos años, el país ha realizado una apuesta decidida por fortalecer su oferta enoturística, elevando los estándares de experiencia, hospitalidad e infraestructura”.

Creo que la experiencia del vino se ha extendido hacia la gastronomía, y hoy podemos hablar de Enogastronomia para siempre acompañar de vino a las comidas y además las experiencias que acompañan también al vino y por eso hoy Chile tiene una gran oportunidad con una diversidad geográfica que permite descubrir en este tipo de eventos la importancia del vino, la gastronomía y el turismo.

Max Raide, de Grupo Liderazgo, una de las organizaciones impulsoras del encuentro junto al Gobierno de Santiago, nos comenta:

“Esta es una invitación a todos a visitar y conocer no sólo nuestros reconocidos valles, que albergan las mejores cepas como Cabernet Sauvignon y Carménère, sino también nuestros productos que provienen de la tierra y las costas de Chile, y que se pueden disfrutar con los mejores vinos chilenos en los restaurantes y viñedos ubicados en Santiago”.

Max Raide

En lo personal creo que la zona de Pirque ofrece además una ventaja particular: la posibilidad de descubrir el patrimonio vitivinícola chileno a pocos minutos de Santiago, con los paisajes rurales del Valle del Maipo.

The 50 Best Vineyards distingue anualmente las mejores experiencias en bodegas y viñedos del mundo, a partir de las opiniones de una comunidad de más de 700 especialistas internacionales en viajes y enoturismo.

El próximo 18 de noviembre, Pirque volverá a recibir invitados internacionales, esta vez como escenario de una ceremonia que reconoce las mejores experiencias enoturísticas del mundo.

Más de cinco décadas después de aquellas visitas comerciales que recuerda Don Alejandro Hernández, el mismo territorio será protagonista de una actividad que entonces todavía no se conocía como Enoturismo.

Y creo que una historia que comenzó con personas interesadas en conocer cómo se hacía el vino y que hoy reúne al mundo para celebrar todo aquello que existe detrás de una botella: su origen, sus paisajes, su gastronomía y, especialmente, las personas que le dan vida.

Coordenadas:

Evento: Ceremonia internacional The 50 Best Vineyards 2026

Fecha: Miércoles 18 de noviembre de 2026

Lugar: Viña Don Melchor – Viña Concha y Toro

Ubicación: Pirque, Valle del Maipo, Región Metropolitana, Chile

Acceso: Exclusivamente con invitación

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