El vino contado a través de experiencias.

Ultimos comentarios

No hay comentarios para mostrar.

Treinta y cinco años después de abrir sus puertas, Ocean Pacific no solo continúa siendo un referente de la gastronomía de mar en Santiago. Su colección y propuesta conceptual le han permitido ser declarado museo, consolidando un espacio donde patrimonio, cocina y vinos chilenos conviven en una misma experiencia.

Entro a Ocean Pacific’s y antes de sentarme a la mesa comienzo a recorrer sus salones. Escafandras, instrumentos de navegación, maquetas, fotografías y una enorme cantidad de piezas relacionadas con el océano aparecen en distintos rincones. Cada ambiente tiene su propia identidad y permite entender el trabajo que durante más de tres décadas ha ido construyendo la familia Rulli alrededor de este restaurante.

La historia comienza con Marco Rulli, fundador y creador de Ocean Pacific’s. El proyecto fue creciendo en torno a la gastronomía de mar, pero también a una particular colección de objetos que poco a poco comenzó a ocupar sus salones y a definir una identidad que hoy resulta difícil separar del restaurante.

Actualmente son sus tres hijos, Valentina, Belén y Vincenzo Rulli, quienes están al frente del proyecto. La segunda generación asumió un legado familiar con una personalidad ya muy definida, pero decidió profesionalizar diferentes áreas, desarrollar nuevos espacios y profundizar una propuesta que actualmente combina gastronomía, vinos, patrimonio y eventos.

Durante mi visita me recibe Vincenzo Rulli, gerente general de Ocean Pacific. Recorremos juntos los diferentes ambientes antes de sentarnos a la mesa. Cada puerta conduce a una sala distinta: espacios más íntimos, grandes salones preparados para eventos, rincones cargados de piezas marítimas y una cava que anticipa otro de los aspectos que hoy está tomando especial protagonismo.

Vicenso Rulli y Sebastián Salas

Un restaurante que hoy también es museo

La escafandra es probablemente uno de los objetos que primero llama la atención, pero está lejos de ser el único. Instrumentos de navegación, maquetas, fotografías y diferentes piezas vinculadas al océano forman una colección que se ha ido construyendo durante años.

Ese trabajo ha alcanzado hoy un nuevo hito: Ocean Pacific ha sido declarado museo.

El reconocimiento permite entender mejor la dimensión que alcanzó el proyecto iniciado por Marco Rulli. Ya no se trata solamente de ambientar un restaurante en torno al océano. Existe una colección patrimonial y un recorrido que permite observar objetos relacionados con la navegación y la historia marítima mientras el restaurante continúa funcionando con normalidad.

La segunda generación ha profundizado ese carácter conceptual y, paralelamente, ha desarrollado Ocean Pacific como espacio para eventos, con salones capaces de adaptarse a encuentros de diferentes tamaños. La familia también ha participado en iniciativas vinculadas a organizaciones como ACHIGA y TUCH, relacionadas con la gastronomía, el turismo y la recuperación y puesta en valor del centro de Santiago.

Una segunda generación que decidió profesionalizar el legado

Mantener la identidad construida durante décadas y, al mismo tiempo, actualizarla es parte del trabajo que hoy llevan adelante Valentina, Belén y Vincenzo Rulli.

“Christian, nosotros tenemos una cocina muy tradicional y la mantenemos. Nuestros clientes son súper heterogéneos: atendemos desde presidentes y empresarios hasta futbolistas, artistas urbanos, brasileños y turistas. Todo eso implicaba un desafío grande y necesitábamos un chef que pudiera resaltar aún más lo que ya habíamos logrado. Ese trabajo también se ha traducido en reconocimientos internacionales, como el Award of Excellence de Wine Spectator por nuestra carta de vinos.”
— Vincenzo Rulli, gerente general de Ocean Pacific

La incorporación de una estructura gastronómica más profesional no significó abandonar la cocina que conocían sus clientes. El objetivo fue fortalecerla. Dentro de ese proceso aparece Sebastián Salas, chef corporativo de Ocean Pacific, quien trabaja junto a un equipo donde cocina, vinos y servicio son parte de una misma propuesta.

Mostrar Chile desde sus productos

Antes de comenzar la degustación, Sebastián Salas entrega una definición bastante precisa de lo que busca actualmente la cocina de Ocean Pacific’s:

“Queremos mostrar a Chile a través de la calidad de sus productos, más que intervenirlos demasiado. Hoy trabajamos en equipo junto a sommeliers, nuestra directora de vinos, cocineros que llevan años en sus especialidades y los maîtres, que están a cargo del buen servicio tanto en el restaurante de Vitacura como acá, en el centro. Por eso nuestra carta también va cambiando.”
— Sebastián Salas, chef corporativo de Ocean Pacific

Esa idea comienza a tomar forma cuando llegan los primeros platos.

Partimos con ostiones provenientes de Tongoy, uno de los productos emblemáticos de esa localidad de la Región de Coquimbo. La procedencia importa y aquí no necesita demasiadas explicaciones: el producto llega a la mesa como protagonista.

Seguimos con un mariscal, preparación profundamente ligada a nuestra cocina costera y que permite reunir diferentes productos del mar en un mismo plato.

Luego aparece uno de los puntos altos de la experiencia: langosta de Juan Fernández. Su procedencia inmediatamente nos lleva fuera del continente y conecta la mesa con uno de los territorios insulares más particulares de Chile. Es precisamente en platos como este donde la frase de Sebastián Salas cobra sentido: mostrar Chile a través de sus productos significa también reconocer de dónde vienen.

Ostras

Más adelante cambiamos de registro con unas pastas con trufa, que aportan otra intensidad y permiten salir momentáneamente de la línea marina antes de llegar al postre.

El vino dejó de ser un acompañamiento secundario

Uno de los cambios más interesantes que encuentro en el Ocean Pacific actual está en su relación con el vino.

La cava tiene presencia física dentro del restaurante, pero su importancia va bastante más allá de exhibir botellas. Existe un trabajo coordinado entre dirección de vinos, sommeliers, cocina y servicio, algo especialmente relevante cuando la carta gastronómica reúne productos con características tan diferentes como ostiones, mariscos, langosta y preparaciones con trufa.

Durante nuestra experiencia, los vinos acompañan los distintos momentos de la degustación y permiten comprobar que la propuesta enogastronómica ha adquirido una importancia propia dentro del proyecto.

Ese trabajo ha recibido además reconocimiento fuera de Chile. Ocean Pacific obtuvo el Award of Excellence de Wine Spectator en 2025 y volvió a recibirlo en 2026, distinción internacional otorgada a restaurantes cuyas cartas presentan una selección de vinos bien elegida y coherente con su propuesta gastronómica.

En 2025, la carta de Ocean Pacific reunía alrededor de 235 etiquetas, bajo la dirección de vinos de Josefa González, con una selección que incorporaba vinos chilenos, pequeños productores, diferentes regiones y valles del país, además de etiquetas internacionales, Champagne, Borgoña y añadas antiguas.

Ese dato cambia bastante la lectura del restaurante. Ocean Pacific’spuede seguir siendo identificado principalmente con pescados y mariscos, pero detrás de esa cocina existe hoy una estructura enológica que permite pensar cada preparación desde el maridaje.

Cava de vinos

También resulta coherente con la filosofía que plantea Sebastián Salas. Si la intención es mostrar Chile mediante la calidad y procedencia de sus productos, el vino tiene necesariamente un espacio importante dentro de ese relato. Mar, valles y territorios diferentes pueden encontrarse finalmente sobre una misma mesa.

Una familia, tres hermanos y el siguiente capítulo

Conversar con Vincenzo permite comprender también que detrás del museo, la cocina y la cava existe una empresa familiar enfrentando uno de los momentos más importantes de cualquier proyecto construido durante décadas: el paso de una generación a otra.

Valentina, Belén y Vincenzo Rulli recibieron una marca creada por su padre y reconocida por varias generaciones de clientes. Su trabajo ha sido conservar aquello que hizo conocido a Ocean Pacific, pero incorporando herramientas y profesionales que permitan proyectarlo.

La llegada de un chef corporativo, el trabajo especializado alrededor del vino, el desarrollo de los eventos, la participación en iniciativas para fortalecer el centro de Santiago y ahora su condición de museo muestran esa evolución.

Al terminar el postre vuelvo a recorrer parte de los salones. Ahora las escafandras, fotografías y objetos marítimos tienen otro contexto. Ya conozco parte de la historia de Marco Rulli, he conversado con Vincenzo sobre el trabajo de la segunda generación y Sebastián Salas nos ha mostrado desde la cocina una propuesta que busca poner el producto chileno en el centro.

En la mesa, el recorrido también tuvo su propia geografía: ostiones de Tongoy, productos de nuestra costa, langosta de Juan Fernández y vinos provenientes de diferentes territorios de Chile.

Ocean Pacific’s mantiene la gastronomía de mar que construyó su nombre, pero 35 años después suma nuevas razones para volver a recorrerlo con una segunda generación que dirige y presenta una cocina con una mirada renovada, su carta de vinos obtiene reconocimiento internacional y la colección reunida durante décadas por su fundador, alcanza una nueva dimensión al ser declarada un museo.

Coordenadas:

Ocean Pacific’s
Dirección: Av. Ricardo Cumming 221, Santiago, Chile
Web: oceanpacifics.cl
Instagram: @oceanpacifics

Comments are closed